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Opinión del cliente

Revisado en España el 23 de julio de 2020
¿Sabéis esa sensación que se te mete en la piel cuando vas a empezar un libro y todo el mundo te dice «vas a sufrir» «prepara pañuelos» «te deseo suerte»? Eso es lo que me pasó a mí con este y madre mía. Llevaban razón, lo admito, pero esas frases no han dejado de oprimirme el pecho. Y sí, he sufrido. Sí, he necesitado pañuelos. Y también he leído más lenta que nunca, pero no porque no me enganchase, sino porque la historia me hacía ir lenta, empaparme, y joder si lo ha conseguido.

Julien ha tenido una cosa clara desde que era bien pequeño, y es que él era el encargado de proteger a su hermano mayor de las malas personas. Jeremy tenía una discapacidad, pero eso no era escusa para que la gente se metiese con él y Julien haría todo lo que estaba en sus manos para defenderlo. Se pegaría con quien fuese. Soltaría puñetazos, gritaría, mordería. Y no pudo relajarse hasta que de repente apareció ella, la chica de la mecha rosa, la que se convirtió en la mejor amiga de Jeremy y, con eso, se gano el cariño de Julien. Ella era diferente. Era especial. Y lo siguió siendo incluso cuando su vida dio un giro de ciento ochenta grados.

Crysta no sabía todo lo que cambiaría en su vida esa tarde que acompañó a su padre al muelle, pero desde ese mismo momento ni ella ni su familia serían los mismos. Las dificultades los rodearon, los hospitales, los esfuerzos económicos, pero ella es fuerte. Sabe que no será fácil, pero no se rendirá, y gracias a Dios tiene a un chico como Jeremy como amigo, lo mejor que podía pedir. Él no la mira raro. Él no piensa que esté incompleta. Para él, sigue siendo simplemente su mejor amiga, la que no se alejó de él como todos los demás y de la que él no se alejaría ni aunque le obligasen. Lástima que tener cerca a Jeremy significa tener cerca a Julien, pero Crysta sabe ver detrás de lo que las personas ocultan y sabe que, aunque vaya de tío duro que pasa de todo, esconde mucho más bajo esa máscara.

Algo tan dulce y auténtico como la amistad y el amor fraternal fue lo que los unió; pero algo mucho más oscuro y poderoso es lo que amenaza con separarlos. Nadie esperaba que la fama le llegara por un video subido en YouTube de la manera más desinteresada, pero ocurrió. Él se creía invencible, capaz de sobrevivir en un mundo lleno de peligros, pero eso no está tan asegurado.

Quien haya leído este libro puede intuir lo mucho que me está costando escribir esta reseña, pero daré lo mejor de mí para no ponerme a llorar sobre el teclado y os diré que me da la sensación de que Alexandra Roma está subiendo poco a poco la escalera y, escalón a escalón, empieza a hacerse hueco entre mis escritoras favoritas (a pesar de que me haga sufrir). Esta historia es triste, sí, pero también esconde uno de los amores más bonitos que he visto en mi vida y en esta ocasión no es el romántico, sino el fraternal. Julien y Jeremy juntos es una de las mejores cosas que hay en la vida y no os podéis hacer una idea de la sonrisa de tonta que se me ponía cada vez que salían juntos: con los consejos de Julien, la inocencia de Jeremy y la felicidad conseguida por las pequeñas cosas. No os digo que la historia romántica no me haya gustado porque sería mentira (Crysta y Julien se te meten en el corazón entre notas de música y brochetazos de pintura), pero creo firmemente que el que hay que destacar es el otro.

La pluma de la autora vuelve a conquistar, consiguiendo que no puedas separar la mirada del libro. He leído más lento que nunca, lo admito, pero no era por no ponerme a leer, sino porque las páginas pasaban lento y yo he disfrutado de cada palabra de una manera increíble. La manera en la que ha llevado la trama me ha encantado, describiendo perfectamente el proceso de llegar a un sueño cumplido y de los peligros que puede tener algo tan ansiado por el mundo como lo es la fama. Ha sido desgarrador pero adictivo a la vez, lo que demuestra lo masoquista que soy en algunos momentos.

Y el final... Puf. No sé si en algún momento llegaré a superar el final y sí, me conozco y sé que dentro de unos días recordaré este libro como uno de mis favoritos, porque es en lo que se ha convertido, pero ahora mismo miro la portada y solo quiero llorar. Aunque para masoquista yo que ahora, en cuanto publique esto, me pondré con lo más nuevo de la autora: Cómo Ver Nevar Al Sol, en donde el protagonista es uno de los amigos de Julien en este libro (la razón por la que lo he leído antes de ponerme con el nuevo, para evitar spoilers). Desearme suerte.

Instagram: desireofbooks
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